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En Mayo de 1961 el Presidente de los Estados Unidos John F. Kennedy se dirigió al Congreso comprometiéndose a que antes del final de esa década conseguirían llevar un hombre a la luna y traerlo de vuelta a la Tierra sano y salvo.  Esta declaración marcó el inicio de una carrera frenética para alcanzar la hazaña que marcaría el comienzo de una nueva era.

En 1962 se presentó el programa Gemini, cuyo objetivo no era llegar a la Luna sino desarrollar una tecnología que permitiese unas estancias más largas en el espacio, el acoplamiento de naves en órbita y el perfeccionamiento de las técnicas de reentrada en la atmósfera y aterrizaje.

El paso definitivo en el viaje a la Luna fue el desarrollo del programa Apollo a partir del año 1963.  Este programa presentaba un importante avance con respecto a las misiones anteriores, su principal objetivo era alcanzar la Luna. Ya no se veía este viaje como algo remoto, sino que la promesa de Kennedy comenzaba a parecer real.

En una gran y larga conferencia de astrónomos, el presidente de la reunión (interpretado por( Georges Melies) propone hacer un viaje a la Luna. Después de tratar un cierto silencio (lanzando un papel en una persona que interrumpe), seis valientes astrónomos diseñan un plan, después de haber diseñado una cápsula espacial, son lanzados al espacio por un cañón gigante. La cápsula es expulsada hacia la bonita cara de la Luna, dañándole el ojo derecho.

Los astrónomos salen de la cápsula y ven que la nave ha colisionado. Aterrizando con seguridad en el satélite, los exploradores salen de la cápsula y miran la gran distancia entre la tierra y el territorio en el que se hallan, exhaustos por el largo viaje, éstos desenrollan sus frazadas y duermen. Mientras duermen, un cometa pasa y la Osa Mayor  aparece, cada estrella posee una cara humana, el viejo Saturno se inclina fuera de una ventana en su planeta anillado y Febe, diosa de la Luna, aparece sentada en un oscilación de una Luna creciente. Febe provoca una gran tormenta de nieve, que obliga a los astrónomos a buscar refugio y calor. Los protagonistas encuentran una cueva donde se pueden cobijar. En esta cueva encuentran unas setas de gran tamaño. Uno de los terrícolas abre su paraguas; toma la raíz de una de ellas y se transforma en una seta gigante.

De pronto, un selenita (habitante de la Luna) aparece, los exploradores lo matan sin intención y el pueblo selenita desea vengarse por la muerte de su habitante. Segundos después aparecen un gran número de selenitas con armas atacando a los astrónomos. Más habitantes del satélite aparecen obligándolos a que éstos se rindan. La tribu de selenítas les presentan a su líder y el jefe de la tripulación mata a éste.

De este modo, logran escapar de vuelta a la cápsula, mientras son perseguidos por los selenitas. Cinco de los astrónomos entran en la cápsula y el último utiliza una cuerda para inclinar la cápsula sobre la Tierra. Los selenitas intentan agarrar la cápsula a última hora y la empujan. La nave cae hacia un océano de la Tierra y la cápsula flota de nuevo a la superficie, donde son rescatados por barcos, remolcados en tierra y recibidos sanos y salvos en un emblemático desfile frente a una multitud entregada. Existen dos finales: en uno, la historia finaliza con el arribo a la Tierra. En el otro, uno de los selenitas aparece en medio del festejo y se muestra amaestrado, sometido por una cuerda en su cuello para luego mostrar una estatua donde un astrónomo pisa la cara de la Luna con el cohete incrustado en su ojo mientras se realiza un desfile.

 

 

Apolo 11

Fraude del viaje a la luna